Andrés Trapiello
- Los amigos del crimen perfecto
- Buena novela policíaca, empieza con fuerza y gran calidad aunque al final afloja un poco (resuelve de una forma nada original, lo de siempre), aun así, recomendable.
- El gato encerrado
- Primer diario de la serie Salón de pasos perdidos. Bueno.
Albert Camus
- El extranjero
- Un libro gris y desolador para lectores sufridos. Describe de forma brillante a Mersault, una persona seca, sin valores ni objetivos angustiado por lo absurdo de su vida. Camus advierte y retrata en Mersault al hombre venidero tras la Segunda Guerra Mundial: vacío, amoral, ateo, angustiado, escéptico e indiferente.
Antonio Pereira
- El síndrome de Estocolmo
- Libro de cuentos. Algunos son aburridos, otros son geniales.
Arturo Pérez Reverte
- El maestro de esgrima
- Un buen libro de los "de asunto", entretenida desde la primera hasta la última página. No diré más.
Carlos Ruiz Zafón
- La sombra del viento
- Una novela bien escrita y entretenida. Me dejó tan satisfecho que no pienso arriesgarme a leer ninguno de sus otros best sellers, por si acaso.
Camilo José Cela
- Viaje a la Alcarria
- Un libro de viajes sencillo y con mucho encanto para leer de una sentada. Buen libro.
- La familia de Pascual Duarte
- Magnífico
- La colmena
- Aunque tiene algunos fragmentos en los que se refleja el brillo de la pluma de Cela, en general es un poco rollo, demasiadas historias paralelas, me costó terminarlo.
Eugenio D'Ors
- Oceanografía del tedio
- Una flor rara
Fernando Sánchez Dragó
- Carta de Jesús al Papa
- Suponiendo que este hombre esté bien documentado, y así parece, cada nuevo libro de Dragó arroja un poco más de luz en el misterio de la historia de la religión y, por ende, de la historia universal.
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Francisco Umbral
- Las ninfas
- Sublime. El más inolvidable y quizá el mejor de cuantos aparecen en esta lista. Un libro iniciático para leer en la adolescencia y sino a cualquier edad está bien.
- Los metales nocturnos
- Una novela negra magistral.
- Días felices en Argüelles
- Uno de sus mejores libros de memorias lo que es lo mismo que decir uno de sus mejores libros puesto que toda la obra de Umbral es memorialística. Estas además son muy contemporáneas.
- Un ser de lejanías
- Más memorias, más profundas.
- Madrid 1940
- El año de la Victoria contado por Francisco Umbral, el tema es el de siempre pero solamente su prosa justifica la lectura.
- El hijo de Greta Garbo
- Memorias de su infancia. Bueno.
- La noche que llegué al Café Gijón
- Memorias de su llegada a Madrid. Regular
- Trilogía de Madrid
- Monumental
- Mortal y rosa
- En este libro Umbral nos ofrece las metáforas más alucinantes. Los críticos la señalan como su obra cumbre y de las mejores de la segunda mitad del sigo XX aunque a mí me gustan más otros de sus libros, este es demasiado espeso para mí.
- ¿Y cómo eran las ligas de Madame Bovary?
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- Amado siglo XX
- (su último libro, qué pena).
Franz Kafka
- La metamorfosis
- Genial.
Jorge Luis Borges
- El libro de los seres imaginarios
- Este libro es un bestiario, una compilación de estampas sueltas que describen cada una de las bestias que ha alumbrado la mente humana a lo largo de la historia. Están todos: el Minotauro, el Dragón, el Golem, el Grifo, el Leviatán, etc.
- El Aleph
- El último cuento (El Aleph) es fascinante.
- Ficciones
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- El libro de arena
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Marcel Proust
- Los placeres y los días
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Mario Benedetti
- La tregua
- Diario de un contable a punto de jubilarse. Psché, pasable.
Miguel Delibes
- El hereje
- La Inquisición en la España medieval. Muy bueno.
Gabriel García Márquez
- Cien años de soledad
- ¿La obra cumbre de las letras hispánicas después del Quijote? Pero hombreeee... el libro es bueno y original pero tampoco hay que pasarse.
Paulo Coelho
- El alquimista
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- La quinta montaña
- Después de leer "El alquimista" ahora leo este y tengo la impresión de que todos sus libros son un cuento o parábola para explicar y dar sentido a las tragedias de la vida. Pero a mí no me interesan los libros de autoayuda. Lo último que leo de este tío.
Raúl Guerra Garrido
- Cuaderno secreto
- Lo compré al saber que eran sus memorias de infancia en El Bierzo (León), que también es mi tierra. Sólo eso ya me predispone para hablar bien del libro pero es que, además, resulta que es un libro magnífico. ¡Sobresaliente, pues!
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